Ante una playa inabarcable
la marea se come mis pies, y yo te comería a besos si estuviera
esa fuerza de la naturaleza,
ese frasco de sensaciones, de
crudeza, honor y verdad
Que aunque la marea se coma mis pies
iré a buscarte a cada bar y a cada sala de baile
cantando la alegría de vivirte.
Que el sol está demasiado puesto
para conducir hasta mi calle y venir a recogerme.