[Aviso!! Esto no es poesía, es prosa, pero está un tanto fragmentada.]
Mi vida es una catarata increible de buenas noticias.
Un objetivo completo, aún sin saber cual es.
Esa plenitud que es ilógica
pero que se torna a verdad cayendo por si sola
hacia un mar que nos sorprende día a día
y que es inexcrutable.
Aparecen frases que se extienden alegres
por infinitas bocas que me hacen sonreir.
Y así me dan los buenos días y sonrío
y asá me dan las gracias…Y me hacen ser mejor.
Y es que no entiendo por qué no hay casi maldad
en este el que es y fue mi entorno.
(Mirando desde las ventanas de mi casa
los niños, ignorantes,siguen jugando en el parque
conociendo el mundo palmo a palmo.)
Y porque, la experiencia que atrofia nuestra inocencia
esa, la que nos cambia a perros viejos
no hace más que rejuvenecerme
como un manantial puro e infinito
donde la desnudez se premia y es lo propio.
¡Que se callen esos pesimistas que machacan
sus vidas al ritmo de un martillo incesante!
No haceis más que reventar las mandíbulas
de todos esos que se atreven a hablar.
¡Que enciendan la luz aquellos soñadores
que ven la vida desde el ángulo paradisiaco!
Aquel que vuela sobre azoteas inalcanzables
y se pinta con el rojo de los corazones que vibran.
Porque hoy somos todos y mañana ninguno.
Porque esta es nuestra vida sin más.
Porque ni hay salida de emergencia ni puerta trasera.
No,no,no,¡no!
Hoy nos toca vivir.
(Tú lo harás porque la verdad es tu meta)
Y yo lo haré por ser un chiquillo feliz.